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20 gennaio FlogEsta es una invitación para visitar mi flog donde últimamente escribo mucho más que acá: http://www.fotolog.com/r_u_kidding_me/ 15 gennaio 1-2-3Lluvia
Piano
Flores
Calma
Ventana
1
Calma entra por la ventana sin pedir permiso. Aprovecha que la habitación está sola y se dispone a registrar los cajones del escritorio. Encuentra papeles, algunos escritos, otros tachados, otros limpios. Los moja. Esa maldita lluvia. Abre la puerta y ve una vasija con flores muertas en un mueble. Se desplaza por el angosto corredor. Oye el sonido de un piano, hay alguien allí detrás de la puerta. La ha encontrado y sin embargo algo tranca la entrada. No es su turno todavía y lo sabe. Todavía reina alguien más en esa habitación, la que dirige las notas del instrumento, la que le aplasta el corazón contra los huesos. Tristeza sigue ahí y lo sabe.
2
El sonido de la lluvia le producía una calma que rayaba casi con una sensación de desdoblamiento. Compartía esa sensación cuando olía flores frescas o escuchaba las notas melancólicas de un piano. Era una lástima que la vista de su ventana se entorpeciera por culpa de un viejo edificio que probablemente seguiría en pie hasta que murieran todos los que en él habitaban y la siguiente y la siguiente generación. No había caso en observar, el placer se hallaba en el sonido.
3
Había llevado las flores el día anterior y ya estaban marchitas. De nuevo se oye el piano de aquel viejo del apartamento justo encima del suyo. A ella le gusta pero la comunidad de vecinos está apunto de sacar a patadas al pianista del edificio. Le pidieron una firma el otro día y ella se negó. En esos días la música del pianista resulta más poderosa que antes, como una ola que la alcanza y la arrastra hasta el océano abierto en calma. Tanta libertad le da miedo y sin embargo es lo que más desea. Mientras el viejo mueve sus dedos ella se sirve el chocolate caliente en un pocillo con gatos pintados. La lluvia se desliza por la ventana. 08 gennaio Copia de un poemaEsta entrada es la copia de un poema, de Héctor Rojas Herazo.
Para V.
POEMA DE LA PROFUNDA DESPEDIDA
Por última vez
toma el íntimo fuego de mis manos
y el brillo de mis ojos en tu cuerpo.
No olvides la manera que teníamos
de andar entre los seres
y de mirar el agua y las palomas.
No olvides el color de los almendros
ni el ojo de las bestias
ni el brocal de los pozos conocidos.
Por última vez
toma esta torre y esta tarde amada
que se irán con tu sangre para siempre.
Toma el sabor maduro de los frutos
y el color de mi piel y de mi traje.
Por última vez
contempla la estatura de mi cuerpo,
la forma de mis labios
y el beso de mi voz en tus cabellos.
Por última vez
bebe el sonido transparente y vago
del cielo entre los árboles inmensos.
Y recuerda la lluvia y los caminos
cuando éramos los dos una mirada
repetida en la niebla por el viento.
No olvides las palabras detenidas
como pájaros ciegos y vencidos
ni el latido profundo de mis venas
al dejar nuestras huellas en la arena.
Recuerda la frescura de los cántaros
a la hora del azahar y de los besos.
No olvides las estrellas
miradas por los dos bajo la bruma.
Ni olvides mi manera
de ser feliz ante los hechos simples:
de tirar piedrecillas en el agua
de cantar en la yerba
o de mirar el vuelo de las nubes
en el húmedo cielo de tus ojos.
Ahora sabrás esta costumbre mía
de regalarte cosas fugitivas:
el aroma de un huerto, la mañana
durmiendo sobre un lirio estremecido,
una palabra vaga
o una espiga sin savia ni sentido.
Por última vez
toma el dolor de este silencio mío,
toma la oralidad de mi agonía;
mira el muro de yedra envejecida,
el patio solitario
y esta breve colina donde flota
el herido temblor de mi pañuelo.
Escucha siempre este secreto llanto
que resbala sin rumbo por mis huesos.
Toma mi soledad y mi dulzura
y viaja con mi nombre hasta la muerte.
01 gennaio Es primero de EneroEs primero de enero y me pregunto si existe un día más aburrido. En cualquier caso fue un día (bueno, todavía sigue siendo) para dormir, leer y pensar. Es inevitable pensar qué se hizo el año pasado, qué pasó, qué sentí, etc. Me extraña cómo de un día para otro mentalmente todo es nuevo: el tiempo, el espacio, las promesas...
Mi 2005 fue estupendo porque estuvo lleno de altibajos, fue un collage de sentimientos nuevos y de otros que estaban sepultados y despertaron. Odio el estado de estupor en que no siento nada, en que el tiempo es como una sustancia viscoza que me mantiene inmóvil. El 2005 por otro lado fue un año de mucho movimiento: decidí salirme de periodismo por mi salud mental y física y entré a editorial en el segundo semestre del año y puedo decir que encontré mi gremio (un saludo a Melissa) y fue lo mejor que pude hacer; debido a ese cambio encontré a una amiga muy especial (un segundo saludo a Melissa); vi la mejor materia de la carrera: Taller de escritura I con Margarita Valencia; vi la electiva de piano y por fin tuve acercamiento con lo más parecido al instrumento (una clavinova) y aprendí muchísimo; vi una clase con Piedad Bonnett (nada más que agregar); me reencontré con Tori Amos por muchos años perdida en mi piscina de recuerdos; compré muy buena música (referencia al punto anterior); volví a ser muy amiga de Moni y de Vero y me hice muy amiga de Felipe Costa, el "Pollo"; leí y releí muy buenos libros; trabajé y con el sudor de mi frente gané varios sueldos; fui más a cine; me lancé a escribir poesía y dejé a la narrativa descansando; abrí este space y un fotolog; fui al concierto de Bajofondo con él, quien, después de todo, fue lo mejor de mi año. 02 dicembre Testimonio de un robo no vistoHoy me robaron. Me robaron todo, y todo es: mi maleta. Donde llevaba mis cds, también iba el sueldo que reclamé esta mañana, iban mis gafas oscuras, iba mi discman y mi celular. Pero mis cds fue lo peor, y el sueldo claro, porque ya sabía que lo iba a gastar en completar la colección de Amos que ahora está en ceros y en libros. El regalo de navidad de mi para mi se jodió.
Estaba Ana en la cafetería del edificio x de su Universidad. Estaba ella y dos amigas. Hablaban. La maleta de Ana descansaba a sus pies y ella aunque estaba pendiente no estaba mirándola cada minuto con paranoia porque todavía confiaba que era un poco más seguro estar en la universidad a un chuzo en la 13. Cuando Ana fue a pararse porque era hora de encontrarse con V la maleta había desaparecido, así, como por arte de magia. Ya había tenido ella pesadillas con eso, entre sus temores más oscuros estaba ese: que le robaran la maleta con sus cds adentro. Y sucedió.
Me robaron la puta maleta-pensó Ana y también lo dijo, lo dijo fuerte para que oyeran los que estuvieran ahí, en caso de que el ladrón saliera de su escondite e intentara escapar. Pero el ladrón ya estaba lejos, seguramente ya estaba en algún bus preguntándose quién carajos era esa Tori Amos que se repetía por el infinito en los discos de esta chica, y miraba la jugosa billetera felicitándose en su mente por su gran astucia y habilidad para el hurto. Tal vez estaba oyendo a Mick Jagger diciendo 'in the streets of love and they're full of tears...'. Yo era la que estaba full of tears, todavía adentro porque la rabia, el descontrol y las ganas de partirle la cara al ladrón se sobreponían.
Hubiera preferido que me atracaran y verle la cara al ladrón-le dije a mi amigo Luis con el que hablé por msn luego. Él dijo algo parecido al mismo tiempo. Una forma muy baja de robar. Te ven con tu maletita en los pies y aprovechan para joderte la vida. A mi me jodieron la vida por un largo tiempo porque recuperarse de esa nostalgia (los cds por Dios!) va a ser muy difícil. Ni siquiera fui testigo de mi propio robo y eso me da rabia. El ladrón como un fantasma se llevó mis pertenencias, se llevó mi música.
Ana inmediatamente después de ser consciente de que era víctima de robo bajó las escaleras esperando a que como en dibujos animados viera a un hombre de antifaz y guantes de cuero con una maleta adidas al hombro. Pero no, había solo futuros abogados y un montón de muchachos que estaban celebrando su grado de colegio. Señor, me acaban de robar mi maleta- le dijo Ana angustiada. 'Yo les he dicho que no dejen las maletas botadas' dice el hombre de cara alargada, desgarbado con un radioteléfono en la mano-Cómo es?. Es azul y dice adidas en anaranjado- le respondí. 'Estamos pendientes'- dijo y calló como diciendo, forget it honey...Subí de nuevo a la cafetería, le dije a mi amiga Melissa que llamara a mi celular que yo había dejado en discreto. El ladrón no contestaba ni iba a hacerlo luego de ver semejante botín.
Salí a la séptima. Tal vez estaba por ahí, huyendo...No, nada de eso. En estos casos siempre te preguntas 'tal vez esté o tal vez hizo, o puede que', es la esperanza después del implacable hecho. Ana lanzaba hijoeputazos por toda la universidad, maldiciendo al ladrón NN. Se encontró con su amiga Vero en las escaleras del túnel y dejó salir el 'Vero! Me robaron la maleta!'. Vero hizo cara de aterrada. Richard, su amigo/profesor me dijo que debía ir a la oficina de seguridad de la universidad. Así lo hice. Me encontré con un señor muy amable rodeado de otros señores amables que me miraban con lástima después de contarles que ya no era dueña de nada. Tienes que hacer una carta a un señor Pérez (efectivamente ese era el apellido, no estoy inventando) contándole lo sucedido, luego bloquear el carnet en la biblioteca, hacer el denuncio en la policía y luego ir a admisiones. Fue inevitable recordar a Kafka, desde el momento en que me encontré con el portero que me culpaba y ahora con estos trámites inútiles porque sabía que la maleta y todo lo que contenía estaban perdidas.
Fui a la biblioteca y le expliqué a la señora que atendía sobre el robo de mi carnet. Lo bloqueó y siguió haciendo sus tareas. Bajamos con mis amigas, las que estaban conmigo en la cafetería, a la 13 y caminamos hacia el puesto de policía. 'Para denunciar un robo señor. Es que me robaron la maleta'. A la vuelta, en la esquina'. Dónde?. Ahí, ahí. El chico policía decía entre risitas. Qué momento para bromas imbéciles. Di la vuelta y entré a un cuartico oscuro. Detrás de un estante atendía una mujer. Me entregó el formulario del robo de los papeles y otro para el de los "elementos robados". 'Me presta un esfero?'. 'Se lo llevaron, tiene que comprar uno'. Y me enseñó un recipiente lleno de esferos. Al final cobró por todo: los formularios y el esfero. Que te roben vale. Llené los papeles y se los llevé al policía. Firmó 2 y me dio las copias. 'Eso es todo?'. Asintió con la cabeza en silencio, como si fuera una operación que repite cien veces al día. Estaba lloviendo. Paola sacó la sombrilla y nos cubrimos con ella. Le dije que iba a ir a la facultad a llamar a mi mamá desde allá y le dije que yo iba sola, que no se preocupara. Nos despedimos y le agradecí por el dinero que me dejó y la compañía. Corrí hacia los ascensores bajo la lluvia. Me encontré con Vero y llamé a mi mamá. La conté lo que había pasado y salieron las lágrimas. Me recogería en el tiempo en que se demorara en llegar.
En el carro insultamos al ladrón y hablamos de lo podrida que estaba Colombia. Pero también me decía mi madre que había que tener precaución. Y sí, lo sabía, pero no se podía excusar al ladrón. Hablando con mi amigo Luis discutíamos cómo culpan a la víctima de idiota por desciudar sus objetos personales mientras que al ladrón lo destacan por su viveza e inteligencia en la materia. Tú, el robado, terminas siendo el idiota que "se dejó robar". Y el ladrón sólo hizo su trabajo, a él le excusa su propia condición.
Llegué a mi casa y comprobé que todas las cajas de los cds de Tori estaban vacías, también uno de Sarah McLachlan, uno de Jack Johnson, uno de los Stones*...
*Adjunto fotos de los cadáveres 22 novembre Pian-noEntonces, el salón lleno de pianos que no eran pianos sino clavinovas cubiertas de mantos negros como si estuvieran durmiendo en sueño eterno. Sólo una al descubierto, como una doncella escogida pero inerte entre el espacio inerte del salón. Ni siquiera había una corriente de aire que avisara e hiciera caer en cuenta de que se respiraba. Sin embargo, no era necesario que los pulmones avisasen porque el corazón palpitante, furioso, ya lo había hecho, ya la había empapado de sangre llena de miedo.
Los dos jueces parecían personajes kafkianos, sentados en la mesa distante, detrás de una línea invisible que connotaba autoridad. Uno de los jueces, de manos enormes, tomó las partituras con desprecio, como una sentencia más para enviarla al proceso. Su acompañante tenía un aire distinto, no tenía una mirada inquisidora como el sujeto robusto, pero ella prefirió abstenerse de mirarlo. Ella confesó con un sentimiento entre verguenza y tristeza que no lo sabía todo. El primer juez la miró de reojo como si ya supiera que ella no sabía nada y él sí.
Sus manos de tinte violeta por culpa del frío temblaban. Tenía la lengua seca. Y los latidos más que aumentar se desvanecían como en agonía. La memoria se desentendió de ella, se desentendió de su voluntad y su deseo y la traicionó implacablemente. Sintió lástima de sí misma y no comprendía por qué sus manos en ese instante decidieron ser independientes de su entendimiento. Pensando en lo absurdo de la situación y sintiendo rabia contra sus fraudulentas manos debía continuar. Lo más desconocido resultó lo menos terrible y tampoco lo comprendía. Esas jugadas sucias de su otro yo la dejaron convaleciente. El dolor todavía lo carga pero no sabe soltarlo, así que en vez de hacer música intenta aplacarlo del modo al que siempre recurre: escribir.
12 novembre 'Las estaciones de la vida': culpa y transgresiónLas estaciones de la vida (Kim Ki-duk, 2003) empieza abriéndonos la puerta a un paisaje primaveral de Corea. Un marco con dos puertas que se abren hacia cada extremo nos dejan ver un lago de aguas tranquilas donde habitan árboles llenos de flores y atrás una majestuosa montaña abraza el paisaje. Es precioso. Siempre he sentido al ver las tierras orientales como China, Japón y en este caso Corea, una extrañeza, un deslumbramiento que me impide respirar bien. Porque es una belleza tan sutil, una sencillez tal que desborda todo grado de comprensión; porque considero que como occidental nunca podré acercarme a la comprensión de oriente. Y es esa inquietud ante ese otro desconocido lo que más me atrae.
Ésta película relata la historia de las diferentes etapas en la vida de un monje budista. Empezando el primavera mostrándolo niño hasta la edad adulta ya en su madurez.
El niño sale una mañana de la casa flotante donde habita con su maestro hacia las montañas rocosas y en las aguas toma a un pez con las manos y le amarra una cuerda que a su vez sostiene una piedra. El pez instintivamente intenta seguir nadando pero la carga se lo impide y lo arrastra la corriente. El niño ríe con gran efusividad. Luego encuentra una rana y hace lo mismo que hizo con el pez. Las carcajadas se repiten. Por último busca a una serpiente (porque deliberadamente el niño busca a los animales y ejerce su voluntad) y hace lo mismo con ella. Mientras tanto el viejo maestro había estado viéndolo desde unos metros en silencio, con el horror en sus ojos. De modo que el maestro le amarra una piedra a la espalda en la noche al niño. Cuando el pequeño despierta y se levanta se siente incómodo de inmediato y luego se da cuenta de la piedra a la que lo han hecho preso. 'Maestro ¡quítamelo!' le exige el niño. Y el maestro le ordena ir al lago, buscar los animales para liberarlos del peso al que los sometió y si están muertos él cargará con el peso de la culpa por toda su vida.
De modo que ese es el inicio de la conciencia de culpa en el niño. Efectivamente va, encuentra al pez muerto y a la serpiente con el cuello degollado por la cuerda, la rana todavía vive y es liberada. El niño llora amargamente, más que por la muerte de los animales porque se da cuenta de que es capaz de hacer mal y que es culpable haga lo que haga.
Luego la película nos muestra en verano al pequeño ya crecido, ya adolescente. Una mujer joven, de su misma edad, acude al maestro para que la curen de una enfermedad que parece no ceder ante nada. El maestro le dice a la madre de la chica que cuando sane su alma su cuerpo también lo hará. El chico budista siente una atracción incontenible por la muchacha y con el tiempo en ella también se despierta un interés. Un día mientras ella duerme el joven le mete la mano por debajo de la blusa. Ella se despierta y lo empuja. Entonces el chico empieza a rezar angustiado, casi llorando. Días después el chico se acuesta con ella en las rocas al lado del lago, en el mismo lugar donde murieron los animales. Él le dice a la muchacha que se vuelve loco si no la ve y no lo comprende. Ella recuesta su cabeza en el hombro de él.
En la casa flotante el maestro y su discípulo duermen a un extremo y el marco de una puerta sin paredes marca un espacio. Al otro extremo una habitación del mismo estilo encierra a la chica. Y entonces, el discípulo hace otro acto de transgresión, traspasa la pared invisible y se acuesta con ella. Al romper las barreras invisibles que le impuso su maestro y la mentalidad que seguía hasta ese momento (el budismo, aunque no estoy segura si se podría generalizar de esa manera eso a lo que el muchacho estaba atado) se rompen sus ataduras morales y empieza a cuestionar esas reglas. Por qué le era impedido sentir algo tan intenso como lo que siente por la muchacha, se pregunta implícitamente el discípulo. Su maestro luego le diría "la lujuria despierta el deseo de matar".
Lo que más me gustó de esta película y el tema sobre el cual giré mi interpretación fue en torno a la culpa y al discurso moral. Habiendo el día anterior estar discutiendo en una clase sobre Freud y el super yo y Kafka y el sentido de la culpa, mi reflexión se dirigió en la construcción del super yo (la moral) gracias a la influencia de otros (maestro) y la movilidad que a veces tiene esta. El joven discípulo lleva una vida llena de acontecimientos que parecen ir en contra de esa primera perspectiva moral y sin embargo vuelve a ella casi por instinto, como el pez que sigue nadando a pesar de la piedra. Ahora, la culpa es asumida cuando el niño ve que la muerte fue causada por su voluntad y por haber hecho algo cruel, sin embargo, cuando se acuesta con la chica la culpa no florece porque su super yo no lo condena, y por eso vuelve a hacerlo.
Además de pensar en todos estos temas, la película me suscitó una reflexión en torno a lo que es el cine y lo que el arte de hacer cine supone. Porque esta clase de películas tiene que haberlas, tiene que existir la opción comercial y la independiente para que aquellos que queramos meditar y cuestionarnos, y además apreciar una fotografía tan hermosa como la de esta película. El cine puede ser diversión y puede ser también un espacio de recogimiento. 10 ottobre Tiempos de inviernoHoy experimenté algo nuevo en mi vida: me deslicé sobre peloticas de hielo. Y fue algo así como patinar sin necesidad de ruedas, sólo zapatos y el granizo sobre las tabletas en el suelo. Gratamente me encontré en esa situación imprevisible cuando bajaba desde mi facultad en la universidad. Por supuesto que antes había pensado que prefería mojarme un poco a tener que esperar quien sabe cuántas horas para que escampara así que abrí el paraguas y salí. La parte de "mojarme un poco" resultó falsa, me mojé muchísimo, alcanzo a creer incluso que me mojé más yo que la sombrilla dado que el viento dirigía toda el agua hacia mis piernas y yo reía por lo inevitable de la situación. Pero luego, empezó a caer granizo en el preciso momento en el que llegué a la parte donde el suelo no era de cemento, donde las suelas se adhieren, sino cubierto de un piso resbaloso. Y ya con los pantalones emparamados pegados a la piel como si fueran de licra y con los zapatos haciendo de piscinas, cayeron del cielo peloticas congeladas. Un crujido sonaba a cada paso. Y luego, la cantidad de hielo improvisó una pista de patinaje casi exclusiva para mi -yo era la única alrededor-. Un placer, sin duda y además, una experiencia reveladora porque fue una prueba de que los riesgos pueden traer recompensas que no pensaba siquiera que existían. Ese miedo de los hombres a la lluvia, supongo que es algo natural -aunque algunos la repelen como si fuera ácido-, pero mirando este asunto metafóricamente diría que es el miedo de lo imprevisible, el miedo a sobrepasar la tierra seca a suelos resbalosos. Pero a veces toca salir, toca salir y mojarse para sentir cómo se moja. La sabiduría está ahí, en la lluvia, en la calle, en el mundo, en el otro... 03 ottobre Laberintos invisiblesDespués de un silencio de casi 15 segundos una risita salió de una boca anónima y desencadenó una lluvia de risotadas, como cuando alguien aplaude de primeras y los demás lo siguen al unísono. A él le encantaba la atención, precisamente ser el cómico de la tarde, la noche o la hora del día que fuera, era lo que siempre hacía. Se sentía Jerry Lewis y por eso tenía fama, algunos incluso no sabían su nombre pero lo reconocían si alguien describía sus rutinas cómicas. "Ah, el tipo ese que imita"-decían. Pero ese día fue diferente, ese día las risas le cayeron como dardos de hielo. Allí parado, oía música a lo lejos, difusa, y veía cuerpos que se retorcían, otros se balanceaban hacia atrás y hacia adelante, otros se limpiaban lágrimas de los ojos que parecían fluir sin control. No entendía el por qué de esos movimientos, cuando esos rostros animados chocaban con lo que él sentía por dentro. Era cruel verlos allí, riendo, cuando él no encontraba nada cómico en que hubiese dicho que se sentía solo. 22 settembre Laberintos invisiblesEn ese momento entre la vigilia y el sueño, cuando todo parece desdibujarse o tomar forma, sintió su respiración. Notó cómo se inflamaba su pecho tras la tela de algodón y se sorprendió al pensar que lo primero que hizo en su vida fue respirar en el instante de su nacimiento, que nadie se lo había enseñado y que de ahí partía todo lo que ella era, toda su vida se desprendía de ese oxígeno que aspiraba y lo devolvía transformado en otra cosa. Así, como el aire que se metamorfoseaba en el recorrido que hacía por sus entrañas, ella había cambiado también en todo ese tiempo. Y le asustaba pensar que fuera tan frágil, que incluso una almohada en las manos equivocadas pudiese llegar a ser un arma mortal.
El sueño se apoderó de nuevo de ella. La luz de la luna atravesaba el cristal de la pecera pruduciendo el reflejo de una serie de ondas, como serpientes de neón sobre su cuerpo tendido en un silencio inmaculado. 20 settembre Laberintos invisibles2Cuando Miguel cerró la puerta de su apartamento no pensó que fuera a tener tan graves consecuencias. Una hora antes se había bañado, se había puesto la ropa nueva que había comprado y además, por primera vez en mucho tiempo, se perfumó. Revisó que tuviera dinero en la billetera y antes de salir se devolvió al espejo del corredor de la entrada para pasarse la mano por el pelo. Abrió la puerta y sintió una corriente de aire que le rozó las piernas. Salió y miró el reloj. Cerró la puerta y corrió a bajar las escaleras saltándose unos escalones. Fue cuando se detuvo a pensar un minuto, pasó las manos por los bolsillos del pantalón y el interno de la chaqueta buscando un bultico que sonara. Había dejado las llaves dentro. 19 settembre Ficción: Laberintos invisiblesConcuerdo con mis contados lectores y digo que sí, que hacía mucho tiempo que no escribía por acá y ha sido por falta de tiempo (lo que significa que he preferido gastar mi tiempo haciendo otras cosas). Sin embargo, en esta semana de receso intento llevar a palabras todas esas ideas que han estado rondando mi cabeza y publicar por lo menos algo por día (advierto que esto puede ser una promesa falsa). En esta ocasión además de la sorpresa de publicar algo después de un mes de ausencia, inauguro una sección de ficción que seguirá saliendo los lunes con cuentos cortos llamada Laberintos invisibles. Empiezo con un cuento que escribí para mi flog.
EN EL BALCÓN
Cuando ella miró hacia abajo, recostada sobre el balcón a más de veinte pisos de altura, se preguntó si llegara a suceder que tropezase con una baldosa levantada y cayera desde tal altura, moriría de un paro cardíaco antes de partirse la cabeza o infortunadamente, del golpe implacable de su cráneo contra el asfalto mojado. Se preguntó si el dolor sería tan fuerte que su cerebro se dormiría y no habría reacción nerviosa, o si por el contrario, ningún dolor haría su aparición porque la muerte se le habría adelantado. Pero entonces, el sonido del tráfico de repente hizo que despertara de sus absortos pensamientos y pensó que sería agradable tomar un té de frutas.
02 agosto Charlie and the chocolate factoryWow!, podría decir de la misma manera como dice Willy Wonka cuando se asombra al ver la fantasía de sus propios inventos, sobre esta película.
Ya había quedado petrificada de la dicha sobre todo con dos películas de Tim Burton que están dentro de mis favoritas de todos los tiempos, Edward scissorhands y A nightmare before Christmas. Me asombra que Burton tenga un sentido estético tan amplio, que de lo feo haga que parezca intrigante o haga personajes tan curiosos, son como los freaks vueltos protagonistas. Ahora resulta que Charlie y la fábrica de chocolates ha sido automáticamente añadida a mi lista de "películas alucinantes".
Charlie y la fábrica de chocolates cuenta la historia de un chiquillo pobre que vive con sus padres y abuelos en una casa torcida -parecida a la de Helena Boham-Carter en Big Fish-, quien sueña con conocer la fábrica de chocolates Wonka y a su creador Willy. El señor Wonka es una celebridad en este pueblo tradicional, es un tipo extra-ordinario que le da al pueblo el mejor dulce del mundo, lo que es para él un objeto sagrado. Después de numerosos casos de espionaje en la fábrica Wonka, su dueño decide cerrar la fábrica a personajes extraños y se recluye en ella para inventar los más fantásticos chocolates él solo. Un día Wonka ofrece un concurso con solo 5 ganadores que tendrán la posibilidad de entrar a la fábrica y competir entre ellos por un premio especial. Charlie es uno de los privilegiados al encontrar el tiquete dorado en un chocolate Wonka.
Había visto la primera película (Willy Wonka and the chocolate factory) hace años, me acuerdo de los oompa-loompas, la niña que come el chicle y sale volando por los dulces aires de la fábrica y por supuesto a Willy Wonka protagonizado por Gene Wilder, pero de resto todo está muy borroso. Esta película sin duda sobrepasa la primera porque supongo que si hubiera sido así de alucinante muchos recuerdos se hubiesen fijado en mi memoria cinematográfica...En cualquier caso, esta película es una muestra de humor, ironía, genial fotografía, vestuario, maquillaje.
Voy a detenerme a hablar de EL personaje de la película: Willy Wonka. Willy es sorprendentemente joven, incluso pareciera que tomara una clase de poción de la eterna juventud; viste una capa de terciopelo rojiza-violeta y un sombrero de copa, tiene unas gafas híbridas entre natación y paracaidismo, dientes perfectamente rectos y proporcionados que llegan a ser surreales, como los de un maniquí; es pálido -inmediatamente nos remite esa blancura a Edward manos de tijera y Sleepy Hollow- hasta parecer fallecido de un par de días. Su figuración en las escenas es total, centrado totalmente en él. En esa medida, Willy es un personaje que desarrolla mucho el lenguaje gestual: las sonrisas, la risa, el asombro, el disgusto. Y se complementa con la ironía: "Everything here is edible my friend, even I'm edible but that's called canibalism and it is not accepted in society..."Pero aparte de su físico y su personalidad, la película encierra detrás de los números musicales (estupendos!), los colores brillantes, el chocolate y la gracia de la historia, un mensaje (sí, es una película de niños que tiene que tener un mensaje), realmente tiene varios pero el principal es: persigue tus sueños sin dejar a un lado a quienes quieres. Y me gusta otro que se escenifica cuando Charlie le dice a Willy después de que uno de los niños caprichosos le pregunta furioso cuál es el sentido de todo aquello, que no hay propósito en hacer dulce por el hecho de ser dulce, el hacerlo es fin suficiente. Los placeres entonces son placeres porque se disfruta del proceso, el fin no es el objetivo porque en últimas el fin es el acabose el placer.
Charlie's chocolate factory es un viaje a otro universo. Acompañar a estos personajes por un recorrido en la fábrica Wonka es un paseo por la fantasía del dulce, es como si la imagen y el color fueran azúcar para volver loco al espectador (por lo menos a esta espectadora). Wow!-repito...y apuesto que Roald Dahl dice lo mismo desde el otro mundo. 13 luglio El placer de leer¿Quién lee para llegar al final, por deseable que éste sea? ¿Acaso no hay ocupaciones que practicamos porque son buenas en sí mismas, y placeres que son absolutos? ¿Y no está éste entre ellos? A veces he soñadp que cuando llegue el Día del Juicio y los grandes conquistadores y abogados y estadistas vayan a recibir sus recompensas -sus coronas, sus laureles, sus nombres grabados indeleblemente en mármol imperecedero-, el Todopoderoso se volverá hacia Pedro y le dirá, no sin cierta envidia cuando nos vea llegar con nuestros libros bajo el brazo: "Mira, ésos no necesitan recompensa. No tenemos nada que darles. Han amado la lectura."
Virginia Woolf-The Common Reader II
Hasta el día de hoy no he encontrado palabras más hermosas para describir el placer de la lectura. La lectura como recompensa que sobrepasa la vida terrenal y nos sigue acompañando en la vida eterna. Un placer absoluto, sin ninguna duda. Puede resultar incluso adictivo, las vacaciones resultan perfectas para leer hasta las dos de la mañana y leer varios libros al mismo tiempo. Y a esa adicción la acompaña otra, la de comprar libros compulsivamente, porque si te encuentras con una feria donde te ofrecen a Pearl S. Buck a dos mil pesos en el idioma original y en una edición de los cuarentas por qué no comprarlo, así tenga unas dos docenas esperando para ser leídos...En cualquier caso, no quiero detenerme en mis patologías literarias sino en lo que es el placer de la lectura.
Lo genial sobre la cita de Virginia Woolf es que además de decir que la lectura es una recompensa divina, dice que los lectores despiertan la envidia de Dios. A Dios le queda impedido experimentar semejante placer humano y no encuentra nada entre su interminable lista de regalos que pueda compararse al hecho de haber leído y haberlo disfrutado.
Para mi, el placer de leer radica en esa magia de ser partícipe de una obra estética. Leyendo, el libro se hace. Como dice Borges, cuando el libro da con su lector ocurre el hecho estético. El poder del lenguaje, de poder descifrarlo y construir un mundo es algo asombroso: cómo leyendo, recorriendo las palabras, empiezan a dibujarse personajes y lugares y relaciones y emociones; se presencia una realidad, se descubre y al mismo tiempo se va construyendo e indagando sobre ella. Cuando la Señora Dalloway -siguiendo con Woolf- recorre Bond Street estamos ahí con ella, en la tienda comprando arvejas dulces y la entendemos cuando dice que se siente joven y al mismo tiempo vieja, como desgastada pero increíblemente dispuesta a vivir. Y en una novela como La señora Dalloway, en la que se describen instantes todo el tiempo, y se van atando mientras se avanza, hay muchas posibilidades de disfrute porque es como si hubiese pequeños clímax todo el tiempo. Aquí hablo de la experiencia estética, de la belleza que encontramos en palabras como: She had the oddest sense of being herself, unseen; unknown; there being no more marrying, no more having of children now, but only this astonishing and rather solemn progress with the rest of them, up Bond Street, this being Mrs. Dalloway; not even Clarissa anymore; this being Mrs. Richard Dalloway. Es imposible no sentir después de leer bellas palabras el corazón inflamado, lleno de felicidad.
Pongo como ejemplo un autor que estoy leyendo, Lin Yutang, quien dice en la introducción de Un momento en Pekín, "¿qué es una novela sino una pequeña plática?". Sería entonces leer conversar-me pregunto. Una conversación como la acción de contar una historia. Podría llamarse experiencia temática. Al leer se experimenta el placer estético pero también suceden cosas que hacen pensar, hay un contenido que también nos conmueve, la historia, que cuenta algo y deja la posibilidad de interpretar y preguntarse, se plantean preguntas sobre la condición humana. Creo que el placer de leer también se apoya en ese deseo de sumergirse en lo que significa vivir y ser hombre, el deseo de comprender nuestra realidad y nuestra existencia, además de la existencia del mundo como tal. Supongo que el escribir nace de una extrañeza del mundo, y el leer nace del deseo de comprender esa extrañeza.
Me pregunto que dirá Pedro cuando me vea caminando por las nubes y se de cuenta de que no llevo solo un libro bajo el brazo sino una carreta llena de ellos... 01 luglio Preludio a 'Volver'Pedro Almodóvar vuelve con 'Volver', la noticia ya la sabía hacía unos meses, pero ya comienza el rodaje el 18 de julio. Y el complemento es que vuelve con Carmen Maura, la primera chica Almodóvar, la estrella de las películas de los ochentas, la mujer al borde de un ataque de nervios. Almodóvar, en una rueda de prensa en Madrid anunció el inicio del rodaje junto a su elenco, a su derecha Penélope Cruz y a su izquierda Maura, y habló sobre generalidades de la trama de la película y la transición después del estreno del año pasado La mala educación.
El cineasta describe a Volver como "un Indiana Jones de aventuras domésticas", en la cual Carmen Maura hace de madre de Penélope Cruz y Lola Dueñas (que apareció en Hable con ella). Lo de las aventuras domésticas suena maravilloso, ya me imagino ese humor cotidiano de Tacones Lejanos y Mujeres al borde de un ataque de nervios, el color de Todo sobre mi madre y Hable con ella, y muchas risas entre lágrimas y risas que producen llanto. Con respecto a esto último, él mismo lo dice: 'Volver’ se puede calificar como una comedia, sí; o más bien como una comedia dramática, porque en todas mis comedias también hay lágrimas y en mis dramas siempre hay momentos muy cómicos. Creo que ese es uno de los motivos por los que me encanta Almodóvar, porque lleva al humor de la mano con el drama, no los separa como aceite y vinagre, sino que los alterna como diciéndonos que la vida a veces tiene sabores amargos y a veces dulces.
Por otro lado está el tema de las mujeres protagonistas, que en Volver es seguro, aquí no hay personajes masculinos por ningún lado. Si nos fijamos en la filmografía de Almodóvar, los personajes masculinos protagonistas son muy escasos, exceptuando casos recientes como Carne Trémula y La Mala educación. Sin embargo, en Carne Trémula aunque Víctor sea el principal, lo acompañan dos personajes femeninos muy fuertes que son el de Clara (Ángela Molina) y Elena (Francesca Neri), y uno que aparece apenas al principio pero que es clave: la madre (Penélope Cruz). En el caso de La Mala Educación los protagonistas son hombres pero son tan femeninos que la apariencia es solo eso, por dentro son mujeres. Seguro que no es casual que las películas que hago con hombres sean tan duras e indigestas, frente a las de mujeres, mucho más luminosas- dice el cineasta manchego. Quiero deterneme en esa palabra 'luminosas'. Sinceramente creo que las mujeres de sus películas expiden una luz especial, es como un aura que las rodea y las envuelve y las hace maravillosas, a veces no es necesario que abran la boca, su imponente presencia se nos ofrece como un regalo. Pensemos en Pepa cuando llora amargamente al lado del contestador, en Rebeca que cada vez que mira a su madre no sabe si abrazarla o darle una cachetada, en Alicia que acostada en la cama como un fantasma se limita a ser hermosa, en Lydia que sale al ruedo y se siente más mujer que nunca mientras le lanzan claveles y se alista para hacerle homenaje a su nombre y lidiar a la bestia. Y mi favorita, Manuela, una madre ante todo, su hijo murió pero ella siempre será madre, eso no puede quitárselo nadie. Manuela, con un abrigo rojo que le llega a la mitad de la pierna espera bajo la lluvia a que su hijo, Esteban, salga del café y entren al teatro. Pero la escena que creo que resume ese instinto materno, o tal vez no es precisamente eso, pero es alguna clase de instinto que Manuela tiene, tal vez el femenino, es en una escena con Rosa. Manuela y Rosa entran al apartamento de la primera. Rosa se sienta en la sala a esperar a que Manuela se cambie en su habitación porque tenía un vestido que le había prestado Agrado. Rosa le pregunta quién es el chico de la foto. Manuela le contesta que es su hijo. La cámara se posa de manera que vemos a los dos personajes pero ellas no se están viendo. Rosa estira el brazo con la intención de coger un cuaderno -donde escribía Esteban- que está sobre la mesa pero antes de que logre agarrarlo la voz de Manuela le dice 'no cojas el cuaderno por favor'. Rosa recoge los brazos y espera a que Manuela llegue, inmóvil. En 'Volver', además de que las protagonistas son todas mujeres, la historia se desarrolla en un pueblo de La Mancha -porque se inspira en su infancia- y más específicamente parece que mucha parte de la película tiene como escenario a una peluquería. ¡Imagínense! Esto debe ser un circo de mujeres chismosas en una peluquería de pueblo, clásico Almodóvar. Ahora me limitaré a ver las viejas películas, a leer los avances en la página oficial del director y a esperar por lo menos un año y medio con mucha expectativa -ya he tenido la experiencia con las 2 últimas películas- hasta que llegue y corra a verla el día del estreno. 21 giugno Sobre un superhéroe y sus traumasComo toda una seguidora de las películas del superhéroe alado, hace un par de días fui a ver Batman Begins y puedo decir que me sorprendió de buena manera, es decir, me encantó. Después de la aburrida Batman y Robin, con un terminator congelado como archienemigo de Batman que no tenía más gracia que congelar toda ciudad Gótica, creía que esta iba a seguir la línea de extravagancia en efectos especiales y pobreza en argumento. Realmente desde la película de Tim Burton (Batman Returns) esta serie de adaptaciones de las tiras cómicas originales iba en decadencia. Puedo decir que lo que siempre me ha atraído de Batman no es el superhéroe sino sus enemigos. ¿Cuáles le ganan a Michelle Pfeifer como Gatúbela y a Danny de Vito como el Pingüino? Para mi, nadie. Los detalles en el film de Burton son esenciales porque al final son los que le dan peso y los que le dan un ambiente sombrío a la ciudad y a la historia del personaje principal. Por ejemplo: Antes de que Gatúbela sea Gatúbela es una secretaria común y corriente, no es atractiva, no es inteligente, es bastante torpe y simple. En la entrada del apartamento de esta mujer un aviso de neón que dice 'Hello there' la saluda cada vez que entra y prende la luz...Después de que esta chica sufre el incidente de una casi-muerte y es salvada por un grupo de gatos, -realmente no recuerdo muy bien lo que sucede- la mujer se convierte en la villana Gatúbela, una mujer totalmente opuesta a lo que era la secretaria: sexy, inteligente, atrevida. Ya con esa aura felina que la envuelve, entra al apartamento y se encuentra con el aviso de neón. 'Hello there' parece demasiado inocente, ingenuo, casi infantil; así que Gatúbela rompe el tubo de neón allí y allá hasta que queda 'Hell here'. Ya no es el apartamento rosa que le da la bienvenida amablemente a quien lo visita, se convierte en el infierno-guarida de una mujer diabólica. Eso es lo que yo llamo construcción de personaje. En Batman Begins todavía no aparecen los villanos porque precisamente se remite a contar cómo y por qué surge Batman. Esta vez el protagonista es Christian Bale, que a lado de George Clooney y Val Kilmer es casi un desconocido. Yo lo conocía por American Psyco, nunca la vi pero sé que Bale era la estrella. Puedo decir sin arrepentirme que Bale le gana a Kilmer, porque Clooney fue un pésimo Batman, como dice mi hermano 'era demasiado alegre'. ¡Christian Bale es uno de los mejores Batman de la historia! Primero que todo, tiene esa mirada triste y llena de incertidumbre y dolor fundamental en el personaje. Dos, atractivo e interesante. Tres, cuerpo de superhéroe. Cuatro, voz grave y oscura. Cinco, habilidad. Omito el resto de cualidades físicas necesarias para representar a este personaje, sin embargo, puedo seguir hablando de las características de personalidad. Lo que hace a Batman interesante es que tiene muchos traumas en su pasado que hasta esta película nos revelan en su totalidad. Sus padres murieron cuando era pequeño y él se sentía culpable, guardó un rencor consigo mismo y con el autor del crimen desde la noche del asesinato y la comprensión o el desahogo del hecho nunca se llevó a cabo. Bruce Wayne nunca superó el duelo. Un psiquiatra le vendría bien, no obstante, Wayne prefirió desarrollar otro tipo de terapia: combatir el crimen, combatir a aquellos que eran como el asesino de su familia. Eso suena una venganza disfrazada de bondad, pero no es precisamente eso, como se ve en la película Bruce hubiera podido encontrar al bandido y matarlo, eso era venganza directa y todo hubiese acabado ahí. Convertirse en superhéroe era vencer al enemigo de la ciudad que había tratado de conservar su padre, vencer la corrupción; de ese modo seguiría su legado. Christian Bale nos muestra las dos caras, a Batman y a Bruce Wayne, cómo el primero es el alterego del segundo. Batman es un tipo con problemas, no se puede negar. A diferencia de otros superhéroes como Superman que tiene sus problemas pero no son humanos, al fin y al cabo es más extraterrestre que hombre; o el Hombre Araña que sufre porque la niña pelirroja no le pone atención, Batman es un tipo sociable solamente por obligación, su único amigo es el mayordomo, tiene pesadillas constantemente reviviendo la muerte de sus padres, le teme a los murciélagos como a nada en el mundo (por eso el Batman alegre de Clooney no sirve). En ese sentido, Ciudad Gótica es la extensión de esa oscuridad en la historia de este personaje. Como Batman, ciudad Gótica sufre la transformación de antes de Wayne padre y después de Wayne padre. Una ciudad que era un espacio de desarrollo humano y tecnológico se convierte en una ciudad semidestruida, casi muerta, sin amor y sin esperanza. Bruce Wayne emprende un viaje cuando se convierte en superhéroe hacia la comprensión y el conocimiento de sí mismo. Batman Begins es el primer capítulo de ese viaje, por eso el argumento no puede fallar, no puede apoyarse sólo en efectos especiales o en enemigos que no asustan (Mr. Freeze o como se llame), debe contar el inicio de una historia remitiéndose a lo más entrañable del personaje principal para que en las continuaciones pueda existir una congruencia y un misterio. Por primera vez una película de Batman se remite solamente al personaje al que le hace mención, nada de enemigos con disfraces y alias ni extensas historias de amor (en esa categoría no se incluye lo que tiene con Katie Holmes porque no es de tanta envergadura) es él y nadie más. Batman Begins lo hizo bien, lo hizo muy bien. 16 giugno Next Stop WonderlandConfieso que me encantan las comedias románticas, he visto Sleepless in Seattle muchas veces y nunca cambio de canal cuando la pasan por televisión, lo mismo con You've got mail y algunas de Julia Roberts. Pero así me gusten hay que reconocer que son películas totalmente irreales, no aplicables a la vida diaria, tal vez por ese motivo gustan tanto, porque son fantasías. Por ejemplo, en You've got mail al final quedan juntos Tom Hanks y Meg Ryan (ahora no me acuerdo de los nombres de los personajes), siendo antes archienemigos debido a que la pequeña librería de ella queda en quiebra gracias a la super tienda de libros Fox que se entabla en la misma calle. Se odiaban, pero eran mejores amigos por internet sin saberlo. Se hablaban por ese medio pero no sabían que eran ellos porque en esos momentos eran Shop girl y NYC 152. Cuando finalmente ella cierra la tienda de libros infantiles fundada por su madre hacía décadas, aparece este personaje de Tom Hanks y empieza a convertirse en amigable, porque supo que Shop Girl era Meg Ryan y se dio cuenta de que era bonita y buena gente. Entonces Fox comienza a toparse con esta chica cada rato -obviamente era todo calculado por él mismo- y se vuelven amigos en un tiempo muy corto. Adelantando la cinta, se enamoran y ella se da cuenta de que él era NYC 152 y se besan. Fin. Me pregunto, cuándo una mujer en la vida real se enamoraría de un tipo que la dejó en la calle? pero más que eso es esa extraña manera como se vuelven amigos de un día para otro. Me imagino las peleas que tendrían después de ese almuerzo en el parque al final de la película...El personaje de Meg Ryan parece como una mujer que lo olvida todo, sin memoria, o sin recentimiento y el de Tom Hanks primero es un empresario sin compasión y luego aparece como este tipo genial y humilde que solo quiere algo de amor en su vida. Es una película muy divertida pero irreal hasta el fondo. Hace una semana vi una comedia romántica realista!(hasta donde el género lo permite) Independiente, por supuesto. Next Stop Wonderland (1998, Brad Anderson), cuenta la historia de una enfermera, Erin (Hope Davis), y su búsqueda por el amor después de que llega a su casa un día y encuentra a su novio Sean (Philip Seymour Hoffman), un activista político/ambientalista en la puerta, terminando de empacar, listo para abandonarla. Le entrega una cinta de video y le dice que ahí están las razones por las cuales la deja. El problema es que él se lleva el vcr porque dice que le pertenece. Así que ni siquiera puede ver por qué la deja. La historia transcurre en Boston. Erin sufre el duelo: llora, quita las calcomanías pro ambientales de la nevera, se queda en casa mirando a la nada, lee la poesía que su padre reunió en un libro dedicado a ella: 'Heart needs Home'. Simultáneamente nos introducen a la historia de otro personaje: Alan (Alan Gelfant), un plomero que trabaja como voluntario en el acuario y que estudia biología marina. Erin está devastada pero igual, tiene que ir a trabajar (esto es lo que yo llamo realista, pegada a la cotidianidad). En el hospital una compañera le propone que la acompañe a una fiesta en el acuario y ella accede al darse cuenta de que su madre estará de visita la semana próxima. Al otro día va a recoger a la mamá al aeropuerto y coge el metro, abarrotado de gente. Se baja del vagón medio desmayada (por la multitud) y vemos que el metro sigue con Alan adentro, estaba en el mismo tren. Y en esos instantes viene la música, -realmente los momentos de silencio en la película son pocos-, la magia del bossa nova: Elis regina, Bebel Gilberto, Astrud Gilberto...Es el primer episodio que muestra como estos personajes están apunto de encontrarse pero no sucede, nos introducen a un punto esencial en la película: el azar. Así que Erin asiste a la fiesta en el acuario donde está Alan y por poco se topan pero no sucede. Al otro día llega la madre de Erin, se ven en un restaurante y tienen la conversación típica madre-hija de tienes que seguir adelante y conseguir un hombre que te haga feliz, él no valía la pena, tu mereces alguien mejor que él, bla, bla, bla. Un tiempo después ya la madre se ha ido de Boston y llama a Erin desde Londres, le dice que mire las páginas del final del Herald, eran los avisos personales. Le dice: Right bellow Vivacious vixen and Lost in the way...ahí está ella: 29, frisky, carefree, smart, etc. Cada vez que lee una palabra la voz de Erin se alza. La mamá le dice, I think that my right as a mother is to help you...y Erin le dice as my pimp is more like it -humor muy gringo por cierto-. La diconomía con la madre radica en que Erin cree que ella puede ser feliz sola, aunque desea encontrar el amor; y su madre solo cree que con un hombre a su lado puede estar contenta. Finalmente Erin decide acceder con el código que le dejó su madre a los mensajes que sus pretendientes le han dejado describiéndose y dando sus datos personales. Luego se dispone a conocer a los que le interesan en un bar y como es de esperarse no le atrae ninguno. Sin embargo, es perfecto para desarrollar la personalidad del personaje de Erin y descubrir quién en ella. En una ocasión le cuenta a un hombre que su padre era cardiólogo pero también escribía hermosa poesía, he had this quiet irish soul, dice. Y añade que en los veranos la llevaba a Irlanda y daban largos paseos para al final de la tarde sentarse en la playa y observar el mar. Él decía que si puedes encontrar algo bello en cada día es un regalo, le decía Erin a este personaje. Al final se disculpa por hablar tanto y le pregunta a su pretendiente que hace. Soy terapista le responde. Te incomoda?- Ella calla pero la cara de mal gusto lo dice todo. Vale la pena aquí detenerme en la actuación de esta mujer Hope Davis, que resultó ser una sorpresa porque nunca había oído de ella. La actuación es un oficio en el que concluyen muchos talentos además de decir las líneas cargadas del sentimiento que corresponde, el manejo del lenguaje corporal y el manejo de la voz son fundamentales. Decía mi amigo Luis en estos días en su blog que la actuación no era solo movimiento, y en eso estoy de acuerdo completamente. La actuación muchas veces requiere de silencios e inmovilidad, se me ocurre ahora el ejemplo de Leonor Watling en Hable con ella como el personaje de Alicia, la paciente en coma. Estando esa película llena de buenas interpretaciones, la de Leonor Watling es impecable, porque su actuación radica en el no-hacer, en la inmovilidad total y en la no sensación. Qué grandiosa se ve Alicia en la cama cuando los enfermeros cambian las sábanas, y la toman por la espalda y ella languidece entre los brazos de la enfermera como las hojas de un sauce. Volviendo a la actuación de Davis, a veces muestra ironía, a veces tristeza, a veces tranquilidad y en esos momentos en los que habla del padre fallecido, se le nota una nostalgia, como si ese hubiese sido el amor de su vida y no hay hombre que se le compare. Es perfecta la actuación de esta mujer, porque nos deja entrever todos los matices de Erin y forma el carácter del personaje a partir de lo que mencionaba anteriormente, gestos o formas de hablar o de mirar más allá del discurso hablado. Entre los hombres que acuden al aviso está el hermano de Alan, Kevin, que hace una apuesta con dos de sus amigos: el primero que la bese gana un dinero de los otros dos. Le proponen a Alan participar pero a él le parece muy estúpida la idea. Más tarde ella los descubre y cita a todos a la misma hora y entre los tres se pelean. La idea del destino es muy parecida a Sleepless in Seattle en la medida en que son dos personas que se cruzan pero nunca se conocen, sin embargo, en esta película no se va al extremo de vivir en dos ciudades en dos costas diferentes. Pero está ahí, la idea de que todo en la vida es una casualidad, o que por el contrario hay cosas que tienen que pasar. Para Erin todo se lo debemos al azar, para Alan todo se lo debemos al camino que cada uno traza. Lo que se aparta de la película de Ryan y Hanks es que se profundiza más en la idea de la soledad y la compañía. Erin conoce a un brasilero y sale con él un par de veces, cuando la ve en él hospital donde trabaja el brasilero le dice a Erin que tiene algo de saudade, la palabra en portugués que mezcla la tristeza y la felicidad, como una especie de melancolía. En otra ocasión, cuando le hablaba al pretendiente-terapista, Erin le decía que no se sentía sola cuando estaba en su apartamento pero podría sentir soledad en el metro lleno de gente donde todos son extraños. De modo que la soledad no se soluciona con la compañía, sino con el compartir con alguien. Por último, me gustó mucho el desarrollo que le dan a los rituales individuales, es decir, a aquellas cosas que hacemos todos los días o cada cierto tiempo por nosotros mismos. Erin es una ávida lectora y a Alan le apasiona la biología marina. Ella cada vez que abre un libro señala una palabra con los ojos cerrados y luego la lee, él visita una playa cercana a Boston y observa el mar. Estar con otro no significa dejar a un lado esas cosas que nos hacen individuos, las cosas que nos gustan tanto que no permitimos que un día pase sin hacerlas. Quiere dar cuenta la película que estar solo no significa soledad, y estar con alguien no es siempre amor; y que por estar enamorado o amar a alguien no se puede despojar de la individualidad. Las pequeñas cosas en las que encontramos encanto cada día hacen que la vida tenga gusto. Es una necesidad dedicarle ese tiempo porque son instantes que nos llenan de felicidad. Porque no es una simpleza sentarse en la playa y observar cómo las olas se repiten sin ser nunca idénticas, o cómo una frase de un libro puede ser reveladora, o cómo puede ser de bello el mundo si se detiene por un momento a contemplarlo y se deja de ser indiferente. (Este mes por Cinemax) 08 giugno Mrs. BancroftEl lunes (6) murió una gran actriz: Anne Bancroft. Siempre será recordada. Acting is like giving birth: it's painful and hard work, very hard work and yet, isn't it worth it?
06 giugno Sobre 'Bridges of Madison County'Ayer vi por quinta o sexta vez, ya no recuerdo, Bridges of Madison County, dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por él mismo y Meryl Streep. Francesca (Meryl Streep) vive en una granja en Iowa con su familia. Ella es italiana y se mudó a Estados Unidos por su marido. Cuando lo conoció era un marinero, ella se enamoró de él, y "además era americano" (eso lo dice ella en la película), así que se fue de Bari a las planicies de Iowa. Francesca oye ópera en la cocina, usa un vestido de diminutas flores y lleva el pelo recogido. Está haciendo la cena. LLega su hija y sin preguntarle a su madre cambia de emisora. A Francesca le molesta pero su hija ni siquiera se da cuenta y ella no dice nada. Llega su hijo y suelta la puerta con fueza. ¿Qué te he dicho sobre esa puerta?-le recrimina Francesca, pero no sirve de nada cuando su marido entra y hace lo mismo. Se sientan a la mesa, dicen las gracias y se disponen a comer en silencio. Esa tarde la familia Johnson se iba por cuatro días a una feria en Illinois donde Carolyn -la hija-, iba a exponer a su toro. Se fueron y Francesca se quedó sola, hasta que llegó Robert y todo cambió. Sí, se enamoraron, y en el proceso ella cambió la forma como se veía a sí misma. Para mi ese es el encanto de Los puentes de Madison, la transformación de esta mujer. Meryl Streep -que está muy arriba en mi lista de actrices favoritas, si tuviera que escoger tal vez sería la número 1-, con esos ojos azules oscuros, casi grises, llenos de tristeza, de desesperanza, miran los maizales de Iowa y se pregunta qué diablos hace allá, qué sentido tiene todo ese esfuerzo, quién es ella. Así que Francesca empieza a creer que es una simple ama de casa, una madre y una esposa al servicio de los otros sin ninguna otra intención en la vida. Se convierte en un complejo y en un tormento. Hasta que Robert llega y finalmente la ve. Nadie la veía, ni su familia, ni su "amiga" Madge. Nadie veía cuáles eran sus deseos, cuáles eran sus sueños, ni siquiera se preocupaban por qué emisora quería oír. Era la madre, era la vecina, era la esposa, pero no era Francesca la mujer. Robert, un fotógrafo llega a Iowa, la mitad de la nada (según Francesca); y le pide las direcciones para llegar a un puente al que quiere tomarle fotografías para una edición de la revista de National Geographic. Ella se ofrece a llevarlo. Empiezan a hablar y resulta que él conoce el pueblo donde nació Francesca: Bari. A ella le sorprende, sobre todo el hecho de que haya sido una visita intencional: "me pareció bonito y me bajé del tren"-comentó él. Es lo primero que le atrae a Francesca de Robert, esa espontaneidad, no todo está planeado para él. Robert hace lo que quiere, sigue sus deseos. Ella lo invita a un té, luego a cenar, y hablan. Ella le pregunta sobre sus viajes, él le cuenta. Él le pregunta sobre su familia y sobre Iowa; le pregunta por su esposo y lo primero que ella dice es: Well, he's clean. Todo va bien hasta que ella toma algún comentario a mal, como un juicio, como si Robert la estuviera mirando menos porque es una ama de casa. Pero antes de irse él le dice: You're anything but a simple woman Francesca. Así empieza a sentirse cuando está con él, como una mujer que desea y que es deseable, desmitificando el prototipo sobre sí misma que le absorbía. No me reconocía y sin embargo nunca me había sentido más yo misma- dijo después de los días que pasó con Robert. Él le pide que huyan y vivan su amor. Me pides que viva una vida entera en cuatro días y no creo que pueda hacerlo- le dice Robert. Es cierto, pero no es tan simple escapar. Francesca tiene una familia, y por más que lo ame, también quiere a sus hijos y tiene una responsabiliad con ellos. Qué crees que pensaría mi hija si yo huyera contigo, qué ejemplo le estaría dando- dice Francesca. Una de las escenas más bellas de la película, casi al final: Hacía unos días había llegado su familia de la feria y Francesca y Robert se habían visto por última vez. Francesca espera en el camión a su marido que está comprando algo para la granja. Está lloviendo. De repente, lo ve, Robert en la lluvia se acerca como un fantasma. Se detiene y da la vuelta. Claro, su marido llegaba al camión. Ella piensa que eso fue todo, que Robert se había ido para siempre. Hasta que ve su camión, justo enfrente. Su marido le dice que seguramente ese es el fotógrafo del que habla todo el pueblo, al ver que la placa proviene de Washington. Francesca nota que Robert se inclina hacia la guantera ("como lo hizo en el día en que nos conocimos y me tocó la pierna") y saca algo. Era la medalla que ella le había regalado, la cuelga en el espejo retrovisor. El semáforo cambia a verde y el camión de Robert no se mueve, es la última llamada a que viva otra vida con él. Francesca tiene la mano en la palanca de la puerta, ahora en vez querer sacar su deseo a flote lucha por reprimirlo, porque ama a Robert pero no puede irse con él, no debe. Él espera algo más. El señor Johnson le pita varias veces, y entonces Robert sigue su camino. Francesca suelta la palanca y llora amargamente, intenta esconderlo pero no puede. Qué te pasa, le pregunta el marido. Nada, solo necesito un minuto dice ella. Entonces el marido enciende la radio.
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